Artículo 2
1. Con el fin de no callar,
cada firmante emitirá su asfixia:
a) Protestará y/o seguirá respirando, de acuerdo
a sus circunstancias emocionales:
i) el viento que disuelve los ayeres
del orgasmo, también esparce
las amorosas muertes del futuro;
ii) sedimenta el paisaje enardecido
de las astillas
que soplan en mis párpados;
iii) perfuma el mineral de sexo zurdo
en los confines de las aves
muertas en su canto;
iv) conocer el veneno es ver sus ojos
con acidez sentimental de geisha,
es llover;
v) en la blancura se condensa toda
ceguera y muere el tacto,
esta blancura
que se derrama
como petróleo;
b) Cada firmante ayudará con otros cuerpos en el gemido
programado para el nuevo orgasmo de Natura.
2. El aire es una puerta que nos golpea las narices,
que nos sofoca con su sexo corrompido.



2 comentarios:
Me gusta. Muy buen poema.
Que estés bien.
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