miércoles, 20 de septiembre de 2017

Circe

De Las hijas del espino
Lucía Estrada


Es la sombra
                               lo que retengo
la belleza de alejarse
cada vez más
el infortunio de haber visto
muchas islas
muchos mares
como a través
de un espejo roto
la muerte que representas
el número de animales muertos
que representas
negro polvo que tus pies
han traído

hasta mi casa


miércoles, 6 de septiembre de 2017

Un poema de Magma, de João Guimarães Rosa

Autor de la novela Gran Sertón: Veredas debería figurar como una de las cumbres de la literatura latinoamericana del siglo XX, João Guimarães Rosa (1908-1967) es mejor conocido por su obra narrativa, aunque inició su carrera literaria como un poeta. Magma fue su primer y único poemario –premiado en 1936– que se mantuvo inédito hasta 1997, tres décadas después de la muerte del autor. A diferencia del movimiento vanguardista de São Paulo, prioritariamente urbano, Guimarães Rosa perteneció a ese grupo que mostró la pobreza de las zonas rurales del noreste brasileño como una cara de la Modernidad que la vanguardia tradicional no abordaba. En Magma encontramos la tensión entre simbolismo y vanguardia, entre esteticismo y representación, que dará pie a la prosa de sus mejores páginas narrativas. En el caso de "Boyada", además, encontramos una anécdota que anticipa las de sus grandes relatos.  
 
Origen de la foto: http://brasilescola.uol.com.br/literatura/guimaraes-rosa.htm

"Boyada"
[Traducción de Agustín Abreu Cornelio]
–"¡Hala, buey!... ¡Hala, buey!..."
Es ganado flaco,
es ganado bravo
que viene del sertón.
Y los cascos pesados,
atropellados,
martillan el suelo
en la apertura sin fin
del altiplano del Urucuyá...

–"¡Buena boyada!..."
Caderas salientes,
costillas expuestas,
cuernos filosos de cerrados,1
horno de sol... polvareda roja...
Ubres marchitas,
jorobas angulosas,
gritos, mujidos,
vagido sudoroso,
sangre de aguijonazos,
muchas bestias...
–"¡Qué sol!... ¡Qué polvareda!"
Y la manada corre,
con los cogotes bajos,
con los hocicos babeantes,
sacudiendo el hueso y el cuero,
en un tropel de trueno...
–"¡Buena boyada!..."

–"¡Galopa, Joaquín,
que el ganado se dispersa
por todo Goiás!
¡Pica la espuela!"
–"¡Qué sol!... ¡Qué polvareda!..."
Papadas flácidas,
lomos arqueados,
sementales brutos,
–"¡Hala, negro mocho, cómo grita feo!..."
–"¡Hala, buey!... ¡Hala, buey!..."

Raspándose unos con otros
montaraces rudos, cornadas dolientes,
ganado salvaje, ganado sin fierro...
–"¡Mira la vaca manchada
embistiendo a los otros!...
¡Zúrrale con la vara, Raimundo!"
–"¡Qué brava tierra!..."
–"¡Qué sol!... ¡Qué polvareda!..."

Paletillas bamboleantes,
abalanzadas,
como el agua de un río...
–"¡Hala, buey!... ¡Hala, buey!..."
Novillos rayados,
terneros ariscos,
enormes cebús,
vacas holandesas,
hedor de corral...
–"¡Corre, Zé Grande, cerca al buey negro
que se desperdigó!..."
–"¡Míralo cómo ataca!...
¡Mira a la bestia acometer la vara!...
¡Agarre bien el palo, mulato!..."
–"¡Hala pa' allá, montaraz!..."
–"¡Es fuete que no se quiebra,
hecho de un palo de ribera,
Señó Coronel!..."
–"¡Buena boyada!..."
El ganado ronda ahora cansado,
y la tronada trota
desde el fondo del suelo...

–"¡¿Ah, João Nanico, por qué canta así?!...
¿Aumentó mucho su ganado?..."
–"El gabarro y la peste lo mató todo..."
–"¿Piensa en la criolla?"
–"Se fue aquel tiempo en que anduve en Bahía,
por el mundo de Dios..."
–"¿Se acuerda, entonces, de su hijo?..."
–"Murió en el desmonte, ya hace un año,
picado por una urutú2...

–"¡¿Entonces, João Nanico,
por qué canta así?!"
–"Ay, patrón, la vida es una boyada,
y la gente canta pa' guiar los bueyes..."
–"Ah, João Nanico, mineiro viejo,
¿quiere venir conmigo pa' el Paracatú?..."
–"¿El ganado es bravo?... ¿El trago es bueno?...
Ay, patroncito, ¡vámonos pues,
vámonos pues pa' el Paracatú!"



1. Cerrados: Nombre que se da a una raza de bovinos común en el estado de Goiás.
2. Urutú: Ofidio muy venenoso de la familia de los crótalos, se le distingue por una mancha en cruz en la cabeza.


lunes, 3 de julio de 2017

Hamlet (noticias para)

Por Ida Vitale, en Léxico de afinidades


Hoy madre tía y tío padre
mandan en nosotros,
el reino retrocede
a grado de provincia mercenaria.
Huele a milicia en las fronteras.

Los ácidos se filtran al oído
no de un triste rey solo,
de adolescentes reyes por millares,
de hombres que reyes fueran
sin esta envenenada rapsodia de mentiras.

Pero ya sabes, príncipe,
que cuando el viento sur sopla en la gente,
las telarañas vuelan
y por oscuro que esté todo en torno
se ven claras “las grullas, los halcones”.


                                                              1967


viernes, 7 de abril de 2017

Imágenes del mundo perdido

de Lawrence Ferlinghetti
(Traducción de Agustín Abreu Cornelio)


2

Justo como solía decir
el amor pega fuerte a los mayores
porque han estado corriendo
por los mismos raíles hace tanto
y cuando les toca la aguja del cambio
pierden la salida
y se queman en el raíl equivocado mientras
el alegre cabús se va volando
y el maquinista no reconoce
sus nuevas bocinas eléctricas
y los mayores corren en la espuela oxidada
que llega hasta
la hierba muerta donde
las oxidadas latas y los resortes de una cama y las navajas
viejas de las rasuradoras y los colchones mullidos
yacen
y el raíl se queda muerto
justo ahí
aunque las corbatas continúen algún tiempo
y los mayores
se digan a sí mismos
Bueno
debe ser este el lugar
donde se supone que yaceremos
Y lo hagan
mientras las luces del vagón cantina se alejen presurosas
a lo alto
de una colina
con sus ventanas plenas de cielo y amantes
con flores
con su cabello largo ondulando
y todos riendo
y saludando y
murmurando entre ellos
y mirando hacia afuera y
preguntándose qué cementerio
en donde los raíles terminan

es ese


martes, 7 de febrero de 2017

As naus, de António Lobo Antunes

(El párrafo corresponde al capítulo 12 de la novela)


Nessa época do ano, quase em outubro, ainda havia meia dúzia de pessoas de férias na Ericeira e alguns toldos na praia gelada, diante de ruelas de chalés semelhantes a urinóis antigos, invadidos por vinhas-virgens e escorpiões. O vento trazia consigo os carriles de Mafra que soavam como o olhar remoto de avós evaporado. O outono e a cinza dos seus fumos fazia-os sentirem-se numa vila quase deserta com raros grumetes nas calçadas estreitas, traineiras que nunca largavam para o mar e pessoas tão idosas quanto eles no adro da igreja vazia, de Santos de talha inclinados em ameaças tenebrosas. O frio oxidada as agulhas da máquina de costura sem trabalho, apesar da esposa arrancar os botões de todas as camisas e de todos os casacos pelo puro hábito de os pegar de novo. Promessas de chuva desuniam as cornijas dos telhados. As árvores definhavam a praça, jogando ao acaso os membros esquartejados de quatro ou cinco ramos em pânico. O café da manhã possuía o sabor do lodo que trepava, de acordo com os suspiros da água, nos ralos a molhados dos bidés. O retrato nupcial era uma mancha já totalmente indistinta, desprovida de qualquer contorno salvo o sorriso imaginado da mulher que crava de vergonha e de surpresa. O marido lembrou-se da última ocasião em que lhe escutará a voz, em Bissau, para dizer, após cinquenta e três anos de África, já não pertenço aqui, e de como tinham perdido por inteiro o costume de falar, dialogando um com outro por intermédio de um alfabeto esquemático de gestos evasivos, e decidiu convidá-la, à pesar da idade, a passar a vida a limpo, desde o início, num ponto qualquer do mundo.


—Até o Pólo Norte, argumentou ele, é de certeza melhor do que está coisa.


viernes, 20 de enero de 2017

Establecimientos nocturnos

de Pablo Neruda
Residencia en la tierra (1935)



Difícilmente llamo a la realidad, como el perro, y también aúllo. Cómo amaría establecer el diálogo del hidalgo y el barquero, pintar la jirafa, describir los acordeones, celebrar mi musa desnuda y enroscada a mi cintura de asalto y resistencia. Así es mi cintura, mi cuerpo en general, una lucha despierta y larga, y mis riñones escuchan.

¡Oh Dios, cuántas ranas habituadas a la noche, silbando y roncando con gargantas de seres humanos a los cuarenta años, y qué angosta y sideral es la curva que hasta lo más lejos me rodea! Llorarían en mi caso los cantores italianos, los doctores de astronomía ceñidos por esta alba negra, definidos hasta el corazón por esta aguda espada.

Y luego esa condensación, esa unidad de elementos de la noche, esa suposición puesta detrás de cada cosa, y ese frío tan claramente sostenido por estrellas.

Execración para tanto muerto que no mira, para tanto herido de alcohol o infelicidad, y loor al nochero, al inteligente que soy yo, sobreviviente adorador de los cielos.



Una lectura de este poema puede escucharse en aquí.

sábado, 17 de diciembre de 2016

La muerte como estilo de vida (Fragmentos)

de Anna Moschovakis
[Traducciones de Agustín Abreu Cornelio]


Así comenzó:

1.    La vida no es justa
2.    Cómo puedo ser feliz mientras otros sufren
3.    Cómo puedo no ser feliz mientras otros sufren
4.    Sufrirán otros sea o no sea yo feliz
5.    No es el sufrimiento de otros lo que causa mi felicidad
6.    No es el no sufrimiento de otros lo que causa mi infelicidad
7.    El no sufrimiento de otros no impediría mi felicidad
8.

He sido seducida por la idea de que nombrar es una forma de violencia
pero significa eso que debemos andar llamando a todos Oye Tú
lo cual parece otra clase de violencia
aunque es un modo de reconocer al otro
como otro

¿Qué puede decirse sobre este punto?



__

En la década de 1850 un revólver “Victoria”
de siete tiros costaba $2.50.
La Victoria es barata
dicen


Con siete balas podrías darle a una mujer
en ambos senos, ambos ovarios, su vagina y clítoris
y te sobraría una bala para disparar a donde gustes

Alguien pudo haber hecho
o imaginado esto antes

He imaginado cosas peores, y también tú.
–posteado por Rick. 19/06/06



La Venganza es apreciada. Apreciado lector
no tomes la tuya ahora.


__

Este es buen momento, creo, para una pregunta sobre la naturaleza
del sentimentalismo. ¿Es el hombre (léase: persona) que dice “¡Abajo
la horca!” esencialmente el mismo hombre que dice
“No mataréis animales por deporte”?

No lo sabemos aún. Generalmente, el cazador
tiende a ser más pragmático que el anti cazador

¿Es la persona (léase: persona) que se sienta en una silla
cuando otra persona le administra la inyección
que causa que la primera persona se desplome, ciega, perdida, jadeante,
y vomite el almuerzo, el desayuno y la cena de la noche anterior,
sin nadie que lo ayude y nadie que lo intente,
hasta que la muerte surge como un singular deseo,
el único posible escape a la agraviante situación,
un Cielo por sí misma,
es en términos generales menos sentimental
que la otra persona, la que le administra

y es esa (otra) persona en general
más pragmática y
menos sentimental que las personas
que desvían la mirada
o, mientras cenan,
miran la tele?

El primer gramófono fidedigno
la infame Victrola Víctor
ganó una guerra de patentes en 1901
y costaba mucho más que $2.50
incluso ajustando la inflación de medio siglo

Música más apreciada que el homicidio,
más apreciada que la sangre 



You and Three Others Are Approaching a Lake
Coffe House Press, 2011

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